lunes, 6 de junio de 2011

"Que es esto?" Preguntas con ingenuidad, buscando en mis ojos la respuesta. "La realidad" una mueca cruza este inerte rostro por primera vez, una sonrisa diabólica que se alimenta del miedo que percibe.
"Duele" un par de lágrimas acompañan los leves temblores de esas extremidades, es regocijante.
"Lo se, ¿Quieres que se detenga? ¿Que deje de doler? Tengo el remedio que buscas" El siseo de mis palabras parecen tener un tono tranquilizador, perfecto, así será incluso más facil.
"Haré lo que sea, solo haz que se detenga"
"Entonces solo tengo una petición... no tengas miedo."
Segundos luego me encuentro estrechando con fuerza una fina porción de aquel cuerpo, un delicado y sensible cuello el cual podría haber sido besado y acariciado en incontables ocasiones de no ser por el hecho de estar ocupándome de él en estos momentos. Sin dejar de sonreír despido de manera cordial entre mis labios una débil exhalación, la última de ese ser, tan cálida y a la vez tan fría, llena de sentimientos que se disuelven en el aire y desaparecen en el vacío mismo.
Eso ganas por escapar de la verdad, la cruel realidad, eso es lo que ganas por ser tan cobarde de no enfrentarte a tu propio ser reflejado en el espejo de la justicia.

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