Recorre las venas de todo mi ser
Incluso inmerso en la oscuridad total
Dilucide cada parte de esta inevitable realidad
Marcando el camino a seguir
Se vislumbra un rastro de brillante sangre carmesí
Que salpica y mancha mi cuerpo
Coloreando esta pálida e inerte piel
No soy el primero en surcar este sendero
Ni seré el último en recorrerlo
Solo soy uno más en esta larga procesión de muerte
La cual nos dirige al sufrimiento eterno
Más allá del umbral de esta pútrida saliente
Se divisa el Edén de Dios
Esa aburrida porción de cielo prometido
En la cual descansaría con una tediosa paz
Escucho el sonido de unas ardientes cadenas
Las cuales resuenan haciendo temblar mi alma
Quemando mis recuerdos
Y convirtiendo en cenizas lo poco que queda de mi

Originada por el hacedor de vértigos,
ResponderEliminarinscrita en los muros de la casa negra,
una palabra inmola
a la de ojos feroces.
En amoroso silencio ella entona
la canción para el yacente.